Pablo Calderón — Perfil
Empecé armando escenarios donde un error no tiene segunda toma. Hoy aplico esa misma lógica —anticipar, ordenar, decidir a tiempo— a proyectos de cualquier tipo, no solo eventos.
Cómo llegué acá
No cambié de rubro tres veces. Fui subiendo de escala: del detalle técnico a la coordinación general, y de ahí a la dirección estratégica.
2004 — 2014
Aprendí el oficio donde no hay margen de error: el escenario. Planos de iluminación y sonido, maquinaria escénica, crews de hasta 60 personas, contra un reloj que no se detiene. Ahí entendí que un buen plan vale más que una solución improvisada.
CIE Presenta / Time For Fun2014 — 2026
Empecé a dirigir proyectos cada vez más grandes: festivales de hasta cien mil personas por día, presupuestos de más de 300 mil dólares, más de 25 proveedores trabajando al mismo tiempo. Ahí confirmé algo: el problema casi nunca es la tarea en sí. Es la coordinación entre todo lo demás.
FIBA · DF Entertainment · Lollapalooza2022 — hoy
Hoy tomo esa misma disciplina —anticipar riesgos, ordenar prioridades, sostener la coherencia entre áreas que avanzan a ritmos distintos— y la aplico a cualquier proyecto complejo, no solo a eventos.
TRIVEX · AZIMUTUn apoyo, no un punto de partida
Nada de esto fue solo intuición de campo. En el camino sumé formación formal en dirección de proyectos, onteniendo una certificación en Project Management, que le dio marco y vocabulario a lo que ya venía haciendo en la práctica. Sigo en esa lógica: hoy estudio activamente el uso de IA y la aplico a gestión y automatización de proyectos, porque el oficio no se termina de aprender nunca.
La idea de fondo
Dejé de buscar el framework perfecto hace tiempo. Ningún proyecto es igual a otro, así que ninguno se resuelve igual. Lo que construyo, proyecto por proyecto, es el enfoque que ese contexto específico necesita — a veces con metodología formal, a veces con puro criterio de campo, casi siempre con una mezcla que no está escrita en ningún manual.
En criollo
Tres formas en las que ese criterio termina apareciendo, más allá del título que tenga el proyecto.
Cuando pasa esto →
Ordeno las variables, encuentro el cuello de botella real —no el síntoma— y armo un plan claro para salir adelante.
Cuando pasa esto →
Reestructuro el equipo y defino roles concretos para poner orden en un contexto que se volvió más complejo. Ya lo hice: a medida que crecían la cantidad y complejidad de lo que el festival pedía, un área de 3 personas multitasking pasó a ser un equipo de 9 con roles claros.
Cuando pasa esto →
Evalúo el sistema completo antes de actuar —no solo la parte que falló— para tomar decisiones informadas y que el resultado no dependa de la suerte.
La evidencia, no la excepción
Caso · Lollapalooza Argentina
En pre-montaje de una instalación arquitectónica de gran escala (estudio Adamo Faiden), a días de una fecha que no se podía mover, la solución original resultó logísticamente inviable. No era un problema de diseño — era un problema de dirección. Rediseñar el sistema completo: ingeniería, logística, presupuesto, sin margen para una segunda equivocación. Se hizo. Funcionó durante todo el festival.
Ver el caso completoEse proyecto, como Lollapalooza en general, como Mamma Mia!, como Casa FOA, como cada iniciativa que hoy acompaño desde TRIVEX, no define quién soy por sí solo. Son la misma pregunta —qué necesita este proyecto, específicamente, para funcionar— resuelta una y otra vez en contextos distintos.
No vendo un método. Ayudo a encontrar el que cada proyecto necesita. Si tenés uno que se complicó, un equipo que necesita orden, o simplemente querés ponerte al día conmigo — escribime.